Textos de la épica europea y la novela artúrica. Literatura Universal. IES Los Cantos

Del μῦθος al λόγος, pero también del μῦθος al  ἔπος. Son las dos sendas que recorre el pensamiento occidental, y ambas parten de Grecia. Por la primera transita la Filosofía; por la segunda, la Literatura. La primera se llamará en un primer momento Física; la segunda, Épica.

La épica y su protagonista, el héroe, nos han permitido dar vueltas a una serie de reflexiones que a buen seguro no os habrán dejado indiferentes en este extraño comienzo de curso. Contra la concepción judeocristiana y marxista, que nos presenta una Historia siempre hacia el futuro, una línea recta que alberga la promesa de un final, las primeras manifestaciones literarias de occidente nos han revelado algo bastante diferente: una suerte de línea que se mueve en espiral, avanzando, sí, pero también volviendo sobre sí misma en un plano distinto, como un mandala vertiginoso e infinito, sin un origen claro y, por supuesto, sin un término, un objetivo, una promesa de redención.

Estos días hemos contemplado las mil máscaras del héroe, y descubierto que bajo esas personae -“máscaras”, en latín- acecha el rostro de un mismo arquetipo: el hombre excepcional, aquel que acarrea esa misma excepcionalidad con una voluntad enorme, pero también con un dolor pocas veces soportable. Sigfrido de ojos como luciérnagas, Roldán el del poderoso olifante, el Cid conquistador de Valencia, Lanzarote el adúltero, Perceval el ingenuo, Arturo el rey que volverá. Todos ellos eternos, todos ellos repetidos un millón de veces a lo largo de la historia; expresiones, según ese loco de Jung, de una parte de nosotros mismos -el animus, la parte masculina y solar (menuda cara se os puso)- que a su vez pertenecen al sueño imposible y maravilloso del inconsciente colectivo.

Pero además, en nuestro vuelo a ras de la épica, hemos podido empezar a comprender cuál es la verdadera medida de eso a lo que llamamos Literatura. Porque, si bien hemos practicado el sano ejercicio de explicar algunos aspectos de la historia literaria como consecuencias específicas de ciertos acontecimientos históricos (la épica, por ejemplo, como un típico producto de pueblos que aún están, política e incluso geográficamente, en pañales), también nos hemos lanzado de cabeza a perpetrar el peligrosísimo sacrilegio -científico y aun académico- de tratar de comprobar de qué modo la Literatura influye también en la realidad de los hombres, cómo, sin ir más lejos, el cortesano bajomedieval es la consecuencia lógica de la novela artúrica, o cómo el conquistador español es la sombra de Tirante, Amadís o Palmerín.

Y así, un poco cansados, la verdad, de tanto cabalgar sobre nuestro brioso corcel, hartos ya de descerrajar tantos vientres de infieles y de enemigos descomunales, hasta las narices de rescatar a tanta dama en apuros, de desfacer, en definitiva, tantísimos entuertos, creo que ha llegado ese momento de nuestra aventura en que descabalgamos, nos recluimos en nuestro castillo y nos sumimos en la lectura de esta antología que os dejo más abajo y que debéis traer el martes sin falta.

Textos de la épica occidental y de la novela artúrica

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Categorías: 2º Bachillerato Los Cantos, Fotocopias Los Cantos, IES Los Cantos, Literatura Universal Los Cantos, Reflexiones

Autor:David López Sandoval

Profesor del IES Los Cantos

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